Más ambición: Las ONG ecologistas suben el listón al Gobierno

Las cinco grandes organizaciones españolas han consensuado 30 puntos para que el Gobierno los ponga en marcha durante sus primeros 100 días. Analizamos los que tienen que ver con el clima.

Comparte

Las cinco grandes organizaciones ecologistas del país (Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/Birdlife y WWF-Adena) entregaron ayer a la Vicepresidenta para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, un documento con 30 propuestas para los primeros 100 días del Gobierno. Las medidas están divididas en cinco áreas de acción, una de las cuales está dedicada a la Emergencia Climática. A continuación, las analizamos.

Para las cinco grandes ONG, el Gobierno debe actuar contra la crisis climática «de manera prioritaria». Para ello, piden al Ejecutivo que desarrolle seis acciones durante sus primeros tres meses de mandato. La primera de estas propuestas es la presentación de una Ley de Cambio Climático y Transición Energética que «fomente la descarbonización de todos los sectores». Los ecologistas, además, piden que se alcance la neutralidad de emisiones en 2040, «con claros mecanismos de mitigación, adaptación y transición justa». La reducción de emisiones durante esta década debería alcanzar el 55%.

Una Ley en camino

El Gobierno ya ha anunciado que aprobará dicha ley durante los primeros cien días de mandato. Sin embargo, la norma, que ya fue aprobada hace casi un año por el Consejo de Ministros y Minstras (pero que no pudo entrar en vigor al declararse elecciones), no llega a las cotas de ambición que piden los ecologistas. La ley establece 2050 como fecha límite para alcanzar la neutralidad de emisiones.

Tanto la opción del Ejecutivo como la de las ONG se quedan cortas respecto a las que ofrece un estudio publicado la semana pasada por Ecologistas en Acción. En ese documento se establece que la reducción mínima de emisiones para 2030 sería del 58% (con respecto a 2019), si se quiere cumplir con los objetivos del Acuerdo de París. Esa cifra excluye el esfuerzo extra que tienen que realizar los países más desarrollados para contribuir a la justicia climática. Cuando este se tiene en cuenta, la reducción de emisiones de esta década debería llegar, según el informe de Ecologistas en Acción, al 65%.

Reforma eléctrica

Las cinco grandes ecologistas también piden que se apruebe un Real Decreto de acceso y conexión a la red eléctrica «que sitúe a la ciudadanía y la energía comunitaria en el centro de la transición energética». El objetivo sería, afirman «democratizar la energía justa y limpia».

En su declaración de emergencia climática, el Gobierno no se comprometió a este tipo de norma en los primeros cien días de mandato. Sin embargo, ya en abril del año pasado, el entonces Gobierno en solitario de Pedro Sánchez aprobó un Real Decreto que iba en este sentido y que eliminaba el conocido como ‘impuesto al sol’. En esa norma ya se daba un impulso al autoconsumo, y fue aplaudida por organizaciones como la Fundación Renovables. Ya en ese momento, esa fundación pidió que para 2030 el 10% de la energía consumida en España se generase de forma distribuida, llegando al 30% para mediados de siglo.

Menos coche y más tren

La tercera petición climática de las organizaciones ecologistas es una ley de movilidad sostenible. Las ONG piden al Ejecutivo que se reduzca «el uso del automóvil y los vuelos peninsulares en favor de una red ferroviaria baja en emisiones y accesible para todas las personas».

En la propuesta de ley presentada por el Gobierno el año pasado sí se recoge un plan para confrontar las emisiones relacionadas con el transporte. Sin embargo, la estrategia propuesta por el gabinete que preside Sánchez apostaba más por favorecer la implantación de vehículos eléctricos que por la de impulsar el tren.

Carbón y Europa

Finalmente, las ONG piden al Gobierno que lidere en Europa, apostando por una reducción de hasta el 65% de emisiones para 2030. Este objetivo aún está lejos del 40% que propone la Comisión Europea. Tampoco lo alcanza el propuesto por el Ejecutivo, que en su declaración de emergencia climática propuso presionar por una horquilla entre el 50% y el 55%. Las organizaciones ecologistas, además, proponen que estos objetivos se aprueben antes de verano. De esta forma, servirían como elemento de presión para otros países durante la COP 26, que se celebrará en Glasgow (Reino Unido) en noviembre.

Asimismo, uno de los puntos más criticados de la transición que dirige Teresa Ribera es que España no tenga fecha límite para el cierre de las centrales de carbón. Las cinco grandes ecologistas piden que se establezca esa fecha límite, para la que proponen 2025. También piden que se cierren las centrales nucleares ese mismo año. Tener una fecha límite para el carbón se convertiría en condición necesaria para obtener financiación comunitaria para la transición justa recogida en el Plan Verde Europeo.

Muchas más propuestas

Estas son solo seis de las 30 propuestas realizadas por las ONG ecologistas. Además, las organizaciones piden que el Ejecutivo se ocupe de muchos otros asuntos durante los cien primeros días de mandato. Entre los distintos bloques destacan el de la transición ecológica justa, la reforma de la fiscalidad ambiental y el inicio de la reforma hidrológica. También se pide que se sienten las bases de una nueva política agraria basada en la sostenibilidad. Finalmente, se proponen medidas para luchar contra la contaminación, los residuos y las sustancias peligrosas y a favor de la biodiversidad.

¿Crees que este artículo se podría publicar sin…

la independencia que nos da ser un medio financiado por personas críticas como tú? En lamarea.com no dependemos de anuncios del Ibex35, ni de publirreportajes encubiertos. No es fácil, pero desde 2012 estamos demostrando que es posible.

Lamarea.com está editada por una cooperativa que apuesta por el periodismo de investigación, análisis y cultura. Y que cuenta con una #AgendaPropia. Llevamos años hablando de otro modo de la crisis climática, de feminismo, de memoria histórica, de economía, del auge del neofascismo… Podemos hacerlo porque miles de personas se han suscrito a nuestra revista o avalan nuestros proyectos. Ahora puedes unirte a esta comunidad. Entra aquí

Comentarios
ArroyoClaro

102 Organizaciones ambientales europeas lanzan un nuevo plan de rescate para lograr un océano sano para 2030.
Han lanzado el “Manifiesto Azul” («Blue Manifesto«).
La situación de los ecosistemas marinos en todo el mundo es terrible, tal y como han señalado informes recientes publicados por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas y la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos de Naciones Unidas. Se requiere una actuación urgente:
Al menos el 30 % del océano tenga una protección elevada o total en 2030
Se haga una completa transición hacia una pesca de bajo impacto
Se garantice un océano libre de contaminación
Se planifiquen actividades humanas que permitan la recuperación de la riqueza de los ecosistemas marinos.
https://seas-at-risk.org/images/pdf/publications/SAR_BLUE_MANIFESTO_WEB.pdf

Responder
Carmen C.

A pesar de que la actividad agraria cubre una de las necesidades humanas principales, la alimentación, el sector agrario está profundamente amenazado en nuestro país. La firma de tratados internacionales de libre comercio, la creciente dependencia de insumos de las producciones agrarias convencionales, la abismal diferencia de precios entre origen y destino impuesta desde los oligopolios del “agronegocio” o la sistemática despreocupación de la administración por los problemas del mundo rural están entre las principales causas de la crisis que lleva estrangulando al sector en las últimas décadas.
En la actualidad, los mercados globalizados se han apropiado de la cadena agroalimentaria imponiendo formas de producción y consumo insostenibles, haciendo que la actividad agraria haya seguido un camino de creciente industrialización y, por extensión, de crecientes dependencias. Esto nos ha llevado a que, a día de hoy, la producción de alimentos tenga un fuerte impacto medioambiental, se produzcan con frecuencia alimentos de dudosa calidad y salubridad y que, a la par, las personas que viven de la actividad agraria se vean empujadas al abandono de su actividad.
Frente a este modelo agrario industrial y globalizado, claramente aberrante, impera un cambio de rumbo hacia formas de producción y consumo ecológicamente sostenibles y socialmente justas, que garanticen la viabilidad de las producciones agrarias y la persistencia de un mundo rural vivo. Sólo la implementación de alternativas en el sector agrario que cuestionen la lógica capitalista de economía mercantil y crecimiento ilimitado pueden abrir horizontes de posibilidad en la profunda crisis que enfrentamos.

Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.