Los Verdes en Alemania tienen un plan: rescatar los trenes nocturnos

Abandonados por la crisis de 2008, los trenes nocturnos vuelven a la agenda política a raíz de una propuesta de Los Verdes alemanes para reactivar el tejido ferroviario.

Cuando Lennart Fahnenmüller viaja a España desde su residencia en Hamburgo no se siente extranjero. A medida que se acerca a su destino, más pasajeros del tren hablan español, o catalán, o gallego o euskera. Los idiomas van impregnando los vagones según el tren avanza por la Península hasta que, una vez en su parada final, los oídos de Fahnenmüller ya se han hecho a una parte de la cultura del país: ya ha escuchado conversaciones de sus ciudadanos, ha tratado de identificar sus acentos, se ha aproximado a su sentido del humor, ha observado sus costumbres, cómo visten, cuándo comen, qué leen, en qué estaciones se bajan. Es parte de la magia del tren a la que este entusiasta del ferrocarril y consultor de transporte público alude cuando rememora sus periplos por Europa. Viajar en avión, por el contrario, es para él una experiencia mucho más desconectada del lugar de destino.

Sin embargo, recorrer largas distancias en tren, pasando la noche en una cabina y no en un hotel, hoy puede parecer algo del pasado. Y lo es, en cierto modo. Hasta la primera mitad del siglo XX, el tren era el principal medio de transporte para moverse por Europa. A partir de la segunda guerra mundial, la aviación comercial empezó a crecer y también lo hizo el número de europeos propietarios de coches. Para ellos se levantaron autopistas que permitieron superar los 100 kilómetros por hora de velocidad en carretera. Desde la década de 1980, los servicios de tren en los que poder descansar de noche se fueron eliminando progresivamente. Pero la decadencia llegó, sobre todo, con la crisis de 2008.

A partir de esa gran recesión, las aerolíneas low cost fueron ganando margen en los viajes internacionales, y los trenes nocturnos empezaron a quedarse atrás. Francia, España y Alemania fueron perdiendo trayectos que los conectaban por ferrocarril con sus países vecinos. Solo entre 2008 y 2013, Francia eliminó cuatro servicios nocturnos (los que conectaban a la ciudad de Niza con Reims, con Lille, con Nantes y con Irún, y el enlace de Quimper a Ginebra), y recortó el trayecto de París-Niza-Veintimilla (Italia), que se quedó sin traspasar las fronteras nacionales. Además de la francesa, España perdió sus conexiones con Suiza (Irún-Ginebra y Madrid-Zúrich) en 2013. Alemania también fue deshaciéndose de trenes nocturnos hasta que, en diciembre de 2016, la operadora Deutsche Bahn abandonó todos sus servicios (algunos los salvó la austriaca ÖBB Nightjet).

Reactivar los enlaces ferroviarios nocturnos: ¿qué y cuándo?

En este año europeo del ferrocarril –iniciativa a través de la cual la Unión Europea busca recuperar el tren como uno de los principales medios de transporte internacional y así rebajar las emisiones de efecto invernadero de los viajeros–, Los Verdes alemanes han presentado una propuesta para reactivar los enlaces ferroviarios nocturnos y contribuir a ese objetivo.

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