Andrés Perelló: «No hemos traicionado a los ecologistas australianos»

El embajador de España en la Unesco explica por qué no apoyaron declarar "en peligro" a la Gran Barrera de Coral, y confirma que pidió a cambio a Australia que apoyaran su propuesta del Paseo del Prado y el Buen Retiro: "La diplomacia es eso".

«Que alguien me diga qué diferencia hay entre declarar la Gran Barrera de Coral ‘en peligro’ y lo que hemos aprobado. ¿Alguien me puede explicar cuál es la diferencia?». El que habla, soliviantado, es Andrés Perelló, abogado, miembro de la Ejecutiva del PSOE, exalcalde de Buñol, exdiputado, exsenador, exeurodiputado y, desde agosto de 2018, embajador delegado permanente de España ante la Unesco. Es decir, el hombre que encabezó la delegación española durante la 44ª sesión del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco, en la que se discutió si incluir el arrecife australiano en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro. Perelló está molesto por la polémica levantada, que califica de «tormenta en un vaso de agua», y explica a Climática que todo es un problema de nomenclatura: la Barrera no estará oficialmente ‘en peligro’ hasta el año que viene, cuando se realicen las auditorías pertinentes. Eso es lo que pidió Australia y lo que apoyó España, defiende.

Los 21 países miembros que forman el Comité se reunieron el pasado 23 de julio para discutir este tema. El Centro del Patrimonio Mundial de la Unesco, basándose en un informe (no vinculante) de ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), organización internacional no gubernamental asociada con la Unesco, aconsejaba su entrada dado su nivel de deterioro tras varios episodios de blanqueo en los últimos años.

Australia, en contra de esta iniciativa, consiguió impulsar una enmienda de la mano de Bahréin y otros 11 países, entre ellos España. Ese documento pedía no incluir el bien en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro, al menos, hasta que se hiciera una misión de monitoreo y un informe actualizado sobre el estado de la Gran Barrera, lo que retrasaría la decisión hasta 2023. Una postura que rechazaron 10 organizaciones conservacionistas (entre ellas, la Sociedad Australiana de Conservación Marina, Greenpeace Australia, WWF-Australia, Seed Indígena Youth Climate Network, TheWilderness Society y la Australian Conservation Foundation), especialistas y rostros conocidos. «Yo soy medioambientalista como el que más, y pertenezco a grupos medioambientalistas, pero me fastidian mucho las exposiciones de escaparate porque en el escaparate no se arregla el medio ambiente», se queja el embajador.

Perelló defiende, con vehemencia, la postura española: «Declararla ‘en peligro’ supone que vaya una misión de monitoreo. ¿Y qué hemos aprobado? Que vaya una misión de monitoreo. ¿Y por qué hemos decidido esperar al año que viene para declararla en peligro? Porque las personas que piden que haya una misión de monitoreo no han ido en dos años; por la pandemia o por lo que sea. Y el Estado [australiano] está diciendo que se ha gastado 2.000 millones de euros en medidas de protección durante ese tiempo y que aún no tiene el monitoreo oficial de esas medidas».

Desde el departamento de prensa de la Unesco explican a Climática que es el Centro del Patrimonio Mundial y el organismo asesor para los sitios naturales, la IUCN (Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza) quienes hacen dicha evaluación. Aun así, insisten en que «no hay nada en las directrices operativas de la Convención que obligue a visitar el sitio para inscribirlo en la Lista en Peligro».

La enmienda a la que se agarraba Australia pedía retrasar todo el proceso hasta 2023, pero finalmente se llegó a un consenso (sin necesitad de votar) auspiciado por Noruega y apoyado por España para que en febrero de 2022 (y no 2023, como se instaba en la enmienda) se presente un informe actualizado sobre el estado de la Gran Barrera de Coral. En base a ese análisis, se volverá a estudiar si incluir el arrecife en la lista de «en peligro» durante la próxima sesión anual de la Unesco, que tendrá el año que viene en la ciudad rusa de Kazán.

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